Crean el primer audífono controlado por el cerebro

Ingenieros norteamericanos han desarrollado un audífono que controla las ondas cerebrales del usuario para detectar y amplificar una voz entre muchas. Potentes algoritmos de IA y redes neuronales consiguen la proeza.

Nuestros cerebros tienen una notable habilidad para distinguir voces individuales en un ambiente ruidoso, como una cafetería abarrotada o una concurrida calle de ciudad. Esto es algo que incluso los audífonos más avanzados luchan por conseguir. 
Ahora, ingenieros de la Universidad de Columbia han desarrollado una tecnología experimental que imita la aptitud natural del cerebro para detectar y amplificar una voz de muchas. 
Alimentado por la inteligencia artificial, se trata de un audífono controlado por el cerebro que actúa como un filtro automático, discrimina las ondas cerebrales del usuario y aumenta la voz de la persona que quiere escuchar. 
Aunque aún se encuentra en las primeras etapas de desarrollo, esta tecnología constituye un paso importante hacia mejores audífonos que permitan a los usuarios conversar con las personas que los rodean de manera transparente y eficiente. Los resultados se publican  en Science Advances . 
“El área del cerebro que procesa el sonido es extraordinariamente sensible y poderosa; puede amplificar una voz sobre otras, aparentemente sin esfuerzo”, explica Nima Mesgarani, investigador del Mortimer B. Zuckerman Mind Brain Behavior Institute de Columbia, y autor principal del artículo, en un comunicado
“Al crear un dispositivo que aprovecha el poder del cerebro, esperamos que nuestro trabajo conduzca a mejoras tecnológicas que permitan a los cientos de millones de personas con discapacidad auditiva en todo el mundo comunicarse tan fácilmente como lo hacen sus amigos y familiares”. 
Algoritmo de separación de voz 
La tecnología básica de este trabajo es un algoritmo de separación de voz que puede reconocer y decodificar una voz, cualquier voz, desde el principio. 
Los audífonos modernos son excelentes para amplificar el habla y suprimir ciertos tipos de ruido de fondo, como el tráfico. Sin embargo, tienen problemas para aumentar el volumen de una voz individual sobre otras. 
El audífono controlado por el cerebro del equipo de Columbia es diferente. En lugar de depender únicamente de amplificadores de sonido externos, como los micrófonos, también controla las ondas cerebrales del oyente. 
“Anteriormente, habíamos descubierto que cuando dos personas hablan entre sí, las ondas cerebrales del hablante comienzan a parecerse a las ondas cerebrales del oyente”, añade Mesgarani. 
Usando este conocimiento, el equipo combinó potentes algoritmos de separación del habla con redes neuronales, modelos matemáticos complejos que imitan las capacidades computacionales del cerebro. 
Así crearon un sistema que primero separa las voces de los oradores individuales de un grupo, y luego compara las voces de cada orador con las ondas cerebrales de la persona que escucha. La voz cuyo patrón de voz coincide más estrechamente con las ondas cerebrales del oyente se amplifica sobre el resto.

Probado con éxito 
El prototipo ha sido probado con éxito con pacientes de epilepsia, cuyas ondas cerebrales fueron observadas en tiempo real mediante electrodos implantados en el cerebro, mientras escuchaban a diferentes personas a la vez. 
El algoritmo rastreó la atención de los pacientes mientras escuchaban a diferentes personas con las que no habían hablado con anterioridad. Cuando un paciente se concentró en un orador, el sistema amplificó automáticamente esa voz. Y cuando su atención cambió a otro conversador diferente, los niveles de volumen cambiaron para reflejar ese cambio. 
Los investigadores ahora están investigando ahora cómo transformar este prototipo en un dispositivo no invasivo que se pueda colocar externamente en el cuero cabelludo o alrededor de la oreja. También esperan mejorar y refinar aún más el algoritmo para que pueda funcionar en una gama más amplia de entornos. 
“Hasta ahora, solo lo hemos probado en un ambiente interior”, señala  Mesgarani. “Pero queremos asegurarnos de que pueda funcionar igual de bien en una calle concurrida de la ciudad o en un restaurante ruidoso, para que donde sea que vayan los usuarios, puedan experimentar plenamente el mundo y las personas que los rodean”, concluye.

https://www.tendencias21.net/Crean-el-primer-audifono-controlado-por-el-cerebro_a45284.html

José Antonio Varela Gómez (4ºC ESO)

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Lanzado el satélite Zhongxing-2D

El primer lanzamiento espacial del año 2019 ha sido protagonizado por China, que continúa con su altísimo ritmo de envío de satélites al espacio. El 10 de enero, a las 17:05 UTC, partía desde la base de Xichang un cohete CZ-3B/G3 con un satélite de comunicaciones a bordo.

Se trata del Zhongxing-2D (o Chinasat-2D), que los analistas han clasificado como el posible tercer satélite de la serie Shentong, una constelación de satélites geoestacionarios dedicados a las comunicaciones de carácter militar.

Este tipo de vehículos está gestionado por el Ejército chino y han sido construidos por la organización CAST sobre una plataforma DFH-4. Al parecer, disponen de repetidores en banda Ku que permiten enviar señales de telefonía y datos seguras a los usuarios en tierra. Su peso al despegue estaría alrededor de los 5.200 kg. El cohete del Zhongxing-2D lo habría colocado en una órbita de transferencia geoestacionaria.

https://noticiasdelaciencia.com/art/31207/lanzado-el-satelite-zhongxing-2d

Iván Riobó Diéguez (4ºA ESO)

El retorno de los virus devoradores de bacterias

Hace cien años, algunas de las grandes empresas farmacéuticas vendían preparados a base de virus para tratar de combatir las infecciones bacterianas que hacían estragos cuando aún no había antibióticos. Felix d’Herelle, un médico canadiense que bautizó a estos microorganismos como bacteriófagos, devoradores de bacterias, los utilizó para tratar con cierto éxito a enfermos de cólera o peste bubónica y creó medicamentos virales que después comercializó L’Oréal. En un estudio con enfermos de cólera realizado en el Punjab indio en 1927, cuando aún formaba parte del imperio británico, el 92% de los pacientes tratados con fagos se salvaron frente al 37% de los que no recibieron tratamiento.

Algunos resultados eran prometedores, pero las dificultades para aislar los virus y tratarlos para convertirlos en medicamentos hizo que muchos de estos productos fuesen de baja calidad y poco o nada útiles. Además, en esos años se estaba produciendo una auténtica revolución médica. La aparición de los antibióticos, mucho más eficaces y sencillos de producir a escala industrial, hizo que muchos pensasen que las infecciones ya no serían un problema para la humanidad y los fagos se abandonaron como terapia en Occidente.

La situación ha cambiado y los virus matabacterias vuelven a por una segunda oportunidad. Las bacterias se han adaptado al uso masivo de antibióticos con una versatilidad asombrosa. El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades calcula que solo en Europa las bacterias resistentes a los antibióticos matan a más de 30.000 personas cada año y la ONU ha impulsado un acuerdo mundial para combatir una amenaza global que considera apremiante. Hace unos días, la curación de una adolescente británica presentó al mundo este tipo de terapias. Isabelle Holdaway, desahuciada por una infección inmune a los antibióticos, había salvado la vida gracias a un tratamiento con fagos modificados genéticamente.

Esta misma semana, la prensa belga anunciaba otro éxito del tratamiento de una infección con virus bacteriófagos. Un equipo del Hospital Universitario Saint-Luc, en Bruselas, salvó la vida de un bebé que había nacido con una deficiencia en el hígado que requirió un trasplante. Tras la operación, el pequeño sufrió una infección en el hígado y en la sangre que no respondió a los antibióticos. Los médicos decidieron aplicar un tratamiento con fagos que duró 85 días, el tiempo necesario para entrenar a los fagos para que detectasen y destruyesen la infección concreta que sufría el niño.

Los antibióticos son un producto químico que mata a las bacterias bloqueando algún proceso fundamental para su supervivencia. “Tienen la ventaja de que actúan contra una diana que puede estar en una especie bacteriana o en todas las bacterias”, explica Daniel López, experto en superbacterias del Centro Nacional de Biotecnología del CSIC. Esto permite la existencia de los antibióticos de amplio espectro, que pueden ayudar a combatir una infección aunque no se sepa exactamente qué bacteria la ha causado.

Los fagos matan a las bacterias porque les inyectan su ADN para reproducirse y después las revientan por dentro. Cada virus infecta a bacterias de cepas muy concretas y eso tiene ventajas e inconvenientes. “En el caso de la chica británica, fue necesario probar una colección de más de 10.000 fagos para encontrar los que pudiesen ser útiles”, apunta López. “Eso no te permite generar un tratamiento rápidamente”, concluye. En el lado positivo, el tratamiento es muy específico, es menos probable que genere bacterias superresistentes y no daña a los microbios beneficiosos de nuestro organismo.

Por ahora, como sucedió con Holdaway, solo se recurre a los fagos cuando se han agotado las soluciones convencionales. Algunos enfermos recurren incluso al peregrinaje a Tiblisi, Georgia. Allí, en el centro de investigación fundado por George Eliava, un discípulo de D’Herelle que acabó fusilado por enamorarse de una mujer a la que deseaba Lavrenti Beria, el jefe de la policía política de Stalin, se continuó con la investigación sobre fagos para aplicaciones médicas cuando se abandonó en occidente.

Para poder aplicar los fagos como terapia compasiva para quienes no tienen otra opción, las agencias reguladoras deben dar su visto bueno. Las dudas sobre su eficacia basadas en los resultados del pasado o el riesgo de que una mala purificación de los fagos provoque una reacción inmune letal dificultan estos permisos. Pilar García, coordinadora de la red española de investigadores en bacteriófagos, explica que “en España no se está aplicando este tratamiento compasivo” y se van “a reunir con la Agencia Española del Medicamento para hacerlo posible”. “Ahora, uno de los productos desarrollados en mi instituto se están purificando para dárselos a pacientes en un hospital de Lyon, y también nos los han pedido desde otros países como Suiza”, señala García, que es investigadora del Instituto de Productos Lácteos de Asturias del CSIC, en Villaviciosa. “Hay gente con infecciones sin tratamiento cerca de nosotros y sería una pena que se desperdiciase esta posibilidad de ayudarles”, concluye.

En el mercado ya hay tratamientos a base de bacteriófagos para acuicultura, en un ámbito como el de la salud animal que ha sido un entorno donde el uso irresponsable de antibióticos ha supuesto un entrenamiento excelente para las superbacterias. La empresa neerlandesa Micreos produjo la primera endolisina para uso humano. Estas proteínas, utilizada por los fagos para hacer eclosionar la bacteria desde su interior y salir al mundo, se utilizan en el caso del fármaco Staphefekt para atacar a la bacteria Staphylococcus aureus, responsable de enfermedades inflamatorias de la piel como el eczema. Micreos también tiene productos con proteínas específicas contra Listeria, Salmonella y Escherichia coli para seguridad alimentaria.

En España, la empresa Ikan Biotech, con sede en Pamplona, también está intentando desarrollar este tipo de “enzibióticos” a partir de las proteínas que producen los fagos para reventar las bacterias. Roberto Díez-Martínez, fundador de la compañía, explica cómo recogen bacterias del subsuelo que nunca hayan tenido contacto con humanos para buscar en ellas bacteriófagos que puedan matar a bacterias multirresistentes. “Tenemos unas 15.000 bacterias en nuestra librería. De ellas, hemos analizado un 10% y hemos obtenido 408 fagos de los que tras un cribado tenemos 72 que son positivos para patógenos humanos. Ahora, buscamos aquellos que maten a los cuatro organismos prioritarios y otros que han generado multirresistencia”, indica.

El investigador considera que el desarrollo de este tipo de antibacterianos será lento por la complejidad del proceso, pero también porque para las empresas farmacéuticas, de momento, es más rentable producir antibióticos por los métodos químicos tradicionales. Pero el número de bacterias resistentes a los antibióticos de último recurso, como el que casi mata a Isabelle Holdaway, aumenta, y serán necesarias todas las alternativas posibles. Los virus devoradores de bacterias pueden dar esperanza a miles de enfermos.

https://elpais.com/elpais/2019/05/23/ciencia/1558629279_769979.html

Alvaro Deus Padin (4ºC ESO)

Apple renueva el dispositivo con FaceTime en grupo y realidad aumentada

Viejo por fuera y nuevo por dentro. Así es el nuevo iPod touch que Apple ha anunciado este martes para sorpresa de todos. Y es que el iPod es uno de los dispositivos más queridos por parte de los fans de los de Cupertino, especialmente entre quienes no pueden vivir sin música ni sin jugar.

El nuevo iPod touch está dotado de unamayor potencia, mejores prestaciones y, como no podía ser de otra manera, conectividad. Monta un chip A10 Fusion, diseñado por Apple, para garantizar un buen rendimiento. Pero la gran novedad está en que, por primera vez, un iPod incluye experiencias inmersivas de realidad aumentada y FaceTime de grupo (hasta 32 personas a la vez).

El iPod touch, que ya está a la venta a través de la página web de Apple y que llegará a las tiendas a finales de esta semana, tiene unacapacidad máxima de 256 GB (la mayor versión), un espacio más que suficiente para que los usuarios puedan descargar música de Apple Music o de iTunes Store sin problemas de almacenamiento.

También incluye gráficos tres veces más rápidos para que los juegos sean más fluidos. En este sentido, cabe recordar que el próximo otoño, los usuarios tendrán acceso a Apple Arcade, el servicio de suscripción con más de 100 juegos nuevos y exclusivos sin anuncios ni compras adicionales. Los usuarios podrán descargárselos para jugar sin conexión.

De ahí que los de Cupertino hayan incluido la realidad aumentada. El nuevo iPod touch, que tiene pantalla retina de 4 pulgadas, permite disfrutar de este tipo de experiencias ya no solo en juegos, sino también en educación o la navegación web. Estas experiencias son aún más absorbentes gracias a las nuevas prestaciones de la realidad aumentada compartida, la realidad aumentada persistente, que está vinculada a una ubicación específica, y la detección de imágenes, que permite al nuevo iPod touch mostrar en el mundo real objetos en 3D como esculturas y juguetes.

«Hemos creado el dispositivo iOS más asequible hasta la fecha con el doble de rendimiento, FaceTime de grupo y realidad aumentada. Gracias a su diseño ultrafino y ligero (0,61 cm de grosor y pesa 88 gramos), el iPod touch siempre ha sido la opción ideal para disfrutar de juegos, escuchar música y mucho más en todas partes», ha dicho Greg Joswiak, vicepresidente de Marketing de Producto de Apple.

El precio del nuevo iPod touch, que tiene iOS 12, varía en función de la versión. La de 32 GB cuesta 239 euros; la de 128 GB, 349 euros; y la de 256 GB, 459 euros.

https://www.abc.es/tecnologia/informatica/hardware/abci-ipod-touch-resucita-apple-renueva-dispositivo-facetime-grupo-y-realidad-aumentada-201905281721_noticia.html

Carla Fraga Pensado (4ºB ESO)

Las células tienen su propia Internet

Las células del organismo están organizadas internamente en una red parecida a la de Internet que los científicos han llamado “cell-wide web”. Es mucho más sofisticada que la red informática, ya que usa circuitos integrados mejores que los de los ordenadores.

Durante décadas se ha pensado que los órganos y estructuras que forman una célula viva simplemente flotan en el citoplasma, que es la parte de la célula que rodea al núcleo. 
Sin embargo, un nuevo estudio de la Universidad de Edimburgo ha descubierto que en realidad las estructuras celulares están organizadas en una especie de red similar a la de Internet que transporta las señales a través de sus conexiones. A este circuito los investigadores le han llamado “cell-wide web”. 
Los resultados de esta investigación, publicada en Nature Communications, revelan que las células del cuerpo están estructuradas internamente de la misma forma que chips electrónicos de un sistema informático. 
Sin embargo, estos chips biológicos muestran una diferencia significativa con los chips electrónicos: pueden volver a cablear rápidamente sus redes de comunicación para cambiar su comportamiento. 
Nueva visión 
Este descubrimiento cambia toda la comprensión actual de cómo se estructuran las células. Hasta ahora se pensaba que las células enviaban señales a través de ondas que se expandían por el citoplasma. 
En realidad, sin embargo, lo que ocurre es que, dentro de las células, la información se enruta en una red de “cables guía” que transmiten señales a distancias muy pequeñas, a nanoescala. 
Según los investigadores, es el movimiento de las moléculas cargadas eléctricamente a través de estas distancias diminutas el que transmite la información, tal como ocurre en los circuitos integrados. 
Estas señales son las responsables de organizar las actividades de la célula, como pedir a las células musculares que se relajen o contraigan. 
Cuando estas señales alcanzan el material genético situado en el corazón de la célula (el núcleo celular), ordenan pequeños cambios en la estructura. Entonces liberan genes específicos para que puedan expresarse esos cambios. 
Estos cambios en la expresión génica modifican aún más el comportamiento de la célula. Por ejemplo, cuando la célula pasa de un estado estable a una fase de crecimiento, el circuito se reconfigura completamente para transmitir señales que activan los genes necesarios para el crecimiento.

Mismo sistema astronómico 
El equipo de Edimburgo descubrió la red celular que organiza toda esta dinámica, estudiando el movimiento de las moléculas de calcio cargadas eléctricamente dentro de las células. 
Para ello utilizaron microscopios de gran potencia y algoritmos informáticos similares a los utilizados para obtener la primera imagen de un agujero negro
“Lo más sorprendente es que este circuito es altamente flexible, ya que puede reconfigurarse rápidamente para ofrecer diferentes salidas a la información recibida y transmitida desde el núcleo”, explica Mark Evans, en un comunicado. Y añade: “esto es algo que ningún microprocesador o circuito integrado hecho por humanos es capaz de lograr”. 
“Descubrimos que la función celular está coordinada por una red de nanotubos, similar a los nanotubos de carbono que se encuentran en un microprocesador”, añade Evans. 
Dado que el cuerpo humano está formado por unos 30 billones de células, esta investigación revela que está equipado con microprocesadores dinámicos, que son los que pueden alterar de muchas formas la dinámica de una señal. 
Los científicos esperan que haber comprendido el código que utilizan las células para transmitir señales, ayude a los médicos a comprender mejor enfermedades como el cáncer y la hipertensión pulmonar, y quizás incluso posibilite el desarrollo de nuevos tratamientos.

https://www.tendencias21.net/Las-celulas-tienen-su-propia-Internet_a45283.html

José Antonio Varela Gómez (4ºC ESO)

¿POR QUÉ NOS SALEN CANAS?

La creencia popular es que las canas aparecen en el pelo por la edad. Pero, ¿es eso realmente cierto? ¿Cuáles son realmente las causas que pueden motivar la aparición de canas? En el siguiente artículo respondemos a esa pregunta y además te mostramos algunos tratamientos y remedios para eliminarlas.

Todos sabemos lo que son las canas, esos pelos blancos que salen en la cabeza. Las canas puede ser generalizadas, estar concentradas en un determinado mechón de pelo, o simplemente salir aisladas. Las canas salen por la ausencia de melanina en el pelo. La melanina es una sustancia que otorga color a la piel, por ejemplo. En ausencia de melanina, el pelo carece de color y por lo tanto se vuelve blanco.

La aparición de canas es habitual por la pérdida de melanina a medida que tenemos más edad, sin embargo, las canas también pueden salir por otros motivos, por ejemplo a causa del estrés.

Dependiendo del tipo de canas pueden deberse a unas u otras razones. Por ejemplo, las canas localizadas en un mechón de pelo se denomina poliosis y suele aparecer por razones hereditarias. Otras de las razones que pueden causar la aparición de canas son los déficit de alimentación, el tabaco o la anemia.

https://espaciociencia.com/porque-salen-canas/

Jorge Merino Eguiazu (4ºB ESO)

Biomateriales: Biología y Química en el diseño de tejidos artificiales

La Ingeniería de tejidos propone reemplazar tejidos u órganos dañados mediante el desarrollo de biomateriales que mimeticen la arquitectura, composición y/o funcionamiento del tejido original. Los prometedores avances de este nuevo campo multidisciplinar podrían, en un futuro próximo, aplicarse en el tratamiento de muchas de las patologías que aquejan a nuestra sociedad actualmente.

Probablemente todos nos hayamos parado a pensar alguna vez cuán importantes son los materiales en nuestra vida diaria. Materiales que, por ejemplo, se utilizan para fabricar las ropas con las que nos vestimos, los envases de nuestros alimentos o los vehículos que nos transportan. Y es que la definición de material es tan sencilla como amplia: “Elemento que entra como ingrediente en algunos compuestos”[1]. Esta simplicidad se debe, sin duda, a la falta de finalidad que un material tiene por sí mismo. Es en nuestras manos en las que adquiere una función, y en consecuencia, una utilidad práctica. La búsqueda de soluciones alternativas para muchos procesos tisulares patológicos que aún carecen de tratamiento eficaz, junto con el avance en el diseño de materiales y en el conocimiento de los procesos biológicos, ha motivado el nacimiento del mundo de los biomateriales, y, ligado a éste, el de la Ingeniería de tejidos. El concepto de biomaterial fue inicialmente entendido como: “Un material diseñado para entrar en contacto con sistemas biológicos y evaluar, tratar, mejorar o reemplazar tejidos, órganos o funciones del cuerpo” [2]. Una década después, esta definición ha tenido que ser revisada concienzudamente debido al continuo crecimiento que esta área de conocimiento ha sufrido, incluyendo su aplicación en procedimientos terapéuticos y diagnósticos, tanto en medicina como en veterinaria [3].
La Ingeniería de tejidos se ha constituido como una herramienta prominente en la medicina regenerativa actual, ofreciendo una alternativa de gran interés al transplante de órganos. Desde sus comienzos, hace más de dos décadas, fue entendida como un área multidisciplinar en la que combinar los conocimientos y avances de la Ingeniería, la Ciencia de Materiales y las Ciencias de la vida con el propósito de desarrollar sustitutos biológicos que permitieran restaurar, mantener y/o mejorar la función del tejido u órgano dañado [4]. De esta manera, una de las características esenciales que se exigen a los biomateriales es su biocompatibilidad, entendida como “la cualidad de no inducir efectos tóxicos o dañinos sobre sistemas biológicos, (…) desencadenando una respuesta apropiada por parte del receptor y con un fin específico” [2]. Una de las vertientes más prometedoras de esta disciplina busca también satisfacer el requisito de biodegradabilidad, mediante el desarrollo de sustitutos temporales que promuevan la propia capacidad regeneradora del tejido original sano y desaparezcan progresivamente del organismo sin dejar rastro.
Un biomaterial puede estar constituido, fundamentalmente, de tres componentes principales, que no imprescindibles: un soporte material, un componente celular y aditivos activos que regulen o induzcan la respuesta celular deseada en el lugar de implante (e.g. factores de crecimiento, vectores de trasmisión génica y/o fármacos). En este esquema, el soporte material, scaffold, se constituye como elemento estructural básico y principal sobre el que construir el biomaterial. Polímeros, incluyendo hidrogeles, y cerámicas son los tipos más frecuentes de soportes materiales en uso. Los materiales empleados en estos scaffolds pueden ser de origen natural (e.g. alginato, colágeno o agarosa, entre otros) o sintético (e.g. politetrafluoroetileno, poliláctico, poliglicólico, poliuretanos o polidiolcitratos, por citar sólo algunos de ellos) [5]. Así mismo, pueden ser biodegradables, pensados únicamente para un reemplazo tisular temporal, o no biodegradables. Finalmente, y dependiendo de la aplicación perseguida, el material seleccionado debe satisfacer unas propiedades mecánicas concretas que le permitan mimetizar mecánicamente el tejido original y favorecer así la aceptación en el lugar de implante. Los componentes de la matriz extracelular, o en su defecto fragmentos de ellos (e.g. secuencias de adhesión celular RGD) son también elementos frecuentes en el diseño de biomateriales para favorecer la interacción celular y, en consecuencia, la biocompatibilidad del biomaterial. El componente celular, si está presente, puede incluir células primarias (adultas), con mayor o menor grado de diferenciación, y/o células progenitoras (stem), de origen embrionario o de tejidos adultos. Las segundas, de gran interés y uso en la actualidad, aportan pluripotencialidad fenotípica y altas tasas proliferativas, aunque plantean inconvenientes como la sobreproliferación e, incluso, la potencialidad tumoral.
Reproducir la tridimensionalidad de los órganos nativos es uno de los grandes retos de la Ingeniería de tejidos. La posibilidad de preparar láminas celulares “desplegables” con capacidad para apilarse en estructuras 3D más complejas y el avance en los sistemas de hidrogeles se han presentado como una aproximación interesante al diseño de biomateriales tridimensionales [6]. Desde un punto de vista práctico, los mayores avances de la Ingeniería de tejidos se han producido en la reparación de tejido cardiovascular, óseo, conjuntivo, nervioso y cartilaginoso, siendo los órganos complejos aún una asignatura pendiente para esta disciplina a pesar de algunos avances destacados, como la reciente preparación de pulmones in vitro por el grupo de investigación de la Dra. Niklason [7]. Algunas aplicaciones más recientes incluyen el uso de nuevos biomateriales como herramientas de diagnóstico e imagen, sistemas de liberación de fármacos o terapia génica, biosensores, microarrays o microfluidos [3].
En conclusión, el sorprendente desarrollo de la Ingeniería de tejidos en las últimas décadas permite preveer la inclusión de los biomateriales en el tratamiento clínico y/o diagnosis de muchas de las patologías tisulares que aquejan a nuestra sociedad actualmente.

https://www.sebbm.es/web/es/divulgacion/rincon-profesor-ciencias/articulos-divulgacion-cientifica/299-biomateriales-biologia-y-quimica-en-el-diseno-de-tejidos-artificiales

SAMUEL BESTEIRO MIGUENS (4ºB ESO)